Como cuando desde un barco se va en dirección a la costa, desde altamar, primero sólo se ven luces o puntos lejanos. Con un avance lento pero constante, con la imperturbable proa subiendo y bajando por las olas, la orografía va creciendo en el horizonte. Con algo de paciencia, controlando la ansiedad, se llega a un puerto no tan inalcanzable como parecía.
No sé si esto será una saga o una serie de capítulos. Desde el Consistorio de Donosti, me han contestado que tengo razón en qu Seguir leyendo Parking trampa 2→
Aunque suenen a comedia de terror, existen los parkings trampa. A nosotros nos cazó uno el pasado sábado en San Sebastián.
Mi 806 atrapado
Tienen el símbolo de la silla de ruedas y pone «MM=Gratuito». Pero en realidad sólo lo son para los conductores discapacitados allí residentes.
Así que además de discriminar a los forasteros, lo hacen entre ellos mismos. Si sólo son pasajeros en su automóvil, a pagar.
Un puntazo negativo, para esta deliciosa ciudad, donde pasamos una buena tarde en la accesible cafetería Bokado, tras haber gozado en la, también cómoda, Sidreria Gartziategui.
A continuación, el mail que le he enviado al Concejal de Movilidad de Donosti:
«Señor Albizu,
Me llamo Diego Lastra, soy el dinamizador del blog www.movilidadaumentada.es y, lamentablemente, tengo que informarle de que el pasado sábado, 7 de Febrero, durante la visita que hicimos a su ciudad con el fin de analizar sus condiciones de accesibilidad, tuvimos la desagradable sorpresa de que nuestro vehículo adaptado, y con la tarjeta Europea de estacionamiento para personas con movilidad reducida en su lugar correspondiente, fue multado por estar aparcado en una plaza de parking que, a nuestro entender, era la apropiada.
Sin embargo, fuimos multados con una sanción de 50 Euros. A posteriori, hemos sabido que esas plazas soló son gratuitas para residentes y conductores (los que no conducen no tiene Derecho al titulo acreditativo, según los requisitos exigidos). Algo que me parece que están en su perfecto Derecho de regular pero también en la obligación de indicarlo claramente, para que los visitantes no nos llevemos a engaño. La confusión no es nada difícil de que ocurra. El símbolo de silla de ruedas, en la calzada y en la señal, la mención “MM=Gratuito”….
Pienso que es muy triste terminar la visita con la sensación de haber sido injustamente tratados, por no haber hecho nada de mala fe, sino todo lo contrario. Dando por sentado que estábamos haciendo lo correcto.
Le sugiero que mejoren estas indicaciones, de las que tengo constancia que han perjudicado a muchos más miembros de mi colectivo que, precisamente, no suele contar con una capacidad económica para andar regalando el dinero gratuitamente.
Esperando y confiando en su buen criterio, le saluda,
He hablado mucho sobre mis andanzas en el Metro, y no me parece justo que nunca me haya referido al servicio de autobús de transporte público, Bizkaibus.
Siempre me ha venido a la mente, el acto de lanzar la pelota hacia arriba con la mano izquierda para, a continuación, pegarle un raquetazo y ponerla a 180 o 200 km/h, y gritar: Zaska!
Pero claro, pensaba en ello como quien imagina estar en la luna. Simplemente, porque esa sensación me atraía.
Sin embargo, gracias a la «electromagia» he podido acercarme a esa emoción.
Llevo varias semanas probando la X-Box con la Kinect y me he llevado un alegre sorpresón.
Yo era incrédulo. Creía que ese sistema iba a discriminar mis singulares movimientos, pero en Fekoor me animaron a probar y, bua! Que satisfacción sentir, participar y machacar.
Mientras ves jugar a otros estás como dormido, aletargado, con tu personalidad atrofiada. Pero cuando «entras en pista» te aflora tu verdadero yo.
El último día, jugando al tenis, gemía cada vez que le daba a la pelota y exclamaba cada vez que se me iba. Fueron dos partidos muy disputados en los que hice algunos aces, aguanté la presión de la desventaja , remonté, hice constantes cambios de banda; y gané!
El video que ahora viene, lo grabamos haciendo un fulgurante descenso por una pista olímpica de esquí. Inclinándome para los lados, conseguía dirigirme hacia el centro de los obstáculos por donde hay que pasar.
Hacia el lado izquierdo no sé bien porque, pero le costaba más obedecerme. Otra dificultad que encuentro es para hacer la calibración.
El truco que utilizamos consiste en ponerme detrás de alguien con más pulso para que le capte a él, y luego, al quedarme yo solo, ya tomo los mandos. Esto quiere decir que para esto también necesito compañía. No es como con el ordenador, con el que puedo tirarme horas sin pedir nada. Pero lo que si es cierto es que si se organiza una timba, no sólo no voy a quedarme de miranda, sino que voy a dar mucha guerra.
Imploro a los dioses de la ingeniería informática a que sigan evolucionando esta tecnología para que me aproximen a conducir un BMW M235i o estar a solas con Carolina Alcazar, jejeeee!
En esta temporada, aún no he comentado nada sobre la Boccia. Muy mal por mi parte, por que esta es diferente, es la buena. En los entrenos hay otro ambiente y mucha más motivación e incluso cierta responsabilidad por hacerlo bien.
Empate técnico. La roja y la azul tocan la blanca.
No es que me guste contar mi vida, pero ayer en La arboleda me llevé una grata sorpresa a ver lo bien adaptado que se encuentra este pintoresco lugar.
Existen rebajes desde el parking de abajo (algún fortuito pero efectivo). En su plaza, dispuesta en diferentes alturas, el visitante dispone de rampas adecuadamente preparadas para que nadie se quede en una esquina.
Curiosear por sus calles estrechas también es algo totalmente factible y entretenido.
Tomando unos potes en la plaza, antes de ir a por las alubias del Casa Sabina, me dieron ganas de darle un premio a este antiguo barrio de Trapagaran, por tener previstas visitas como la mía, aumentando nuestra movilidad.
Para acceder a dicho restaurante no encontré ningún problema (al contrario de muchos otros establecimientos de Bilbao que intentamos visitar horas mas tarde).
La alubiada fue imperial. Poniendo la Salsa de costado a la mesa, porque su altura no permite meterme en el 99% de las mesas, embarque dos platos importantes mas un postre suculento de hojaldre con nata.
Un gran acontecimiento para comenzar el año que se alargo hasta las tanta.
Lo que no pude dejar extenderse fue la sobremesa por la ausencia de un WC adaptado. Menos mal que uno es muy fisgón, y había detectado uno de esos con auto lavado en el mirador, cerca del parking.