Afición al frontón

Nuestro último análisis del año ha sido para el frontón de Miribilla. Una impresionante construcción de la que no me hacia ni la más remota idea de su magnitud.

El balance ha sido casi de matrícula -las puertas para entrar a las federaciones son manuales-. Lo hemos visitado de arriba a abajo. Todo liso, diáfano. Ascensores, WCs adaptados en todas las alturas, boxes para “estacionar” las sillas de ruedas que permiten varias posiciones desde donde ver los partidos………..

Impresiona la altura, la luz que entra. Un auténtico monumento a un deporte en el que hace poco que me he fijado y que ya me apetece verlo en acción.
Ese templo, vacío parece formal y solemne, pero con el bullicio de un encuentro, tiene que generar un ambiente que ya tenemos intención de experimentar.

Pero eso ya pertenecerá al próximo ejercicio. Este año aquí termina “excursionalmente” hablando. Para el que viene ya tenemos la agenda bastante avanzada. Tonto el que se lo pierda, jeje!

Queda archivado otro día para recordar, que se alargó hasta horas tempranas del sábado, con dos vueltas a casa en Metro, con más opciones de las que el tiempo me dejó abarcar, y con muchos momentazos.

Y todo ello gracias a la movilidad!