Salsa “cortada”

Hace tiempo que no comento nada sobre mi máquina (silla electrónica, Quikie Salsa M) y, lo cierto es que, he cogido tal nivel de confianza con ella que son habituales los trayectos que hago sin compañía alguna.
A partir de cierta edad, parece ser que a uno se le hace algo complicado asumir los avances, porque por las noches, cuando estoy acostado, me entra miedo al pensar en todo lo que he hecho solito.

En estos días, este festival de autonomía se me ha visto pausado por una avería. Se  ha caído una pletina que hace de tope para la suspensión y, al día siguiente, se ha desprendido su homologa del otro lado.

La explicación? Aún no la sé. Cuando me la devuelvan, me contarán. A mi sólo se me ocurre que pueda ser de bajar bordillos, pero siempre los bajo con cuidadín, y se supone que está pensada para hacerlo.

Esperemos que pronto vuelva a salir de fabrica para poder seguir acostumbrándome a mi nueva movilidad. Una independencia que, en gran medida, me la proporciona el reposapiés de una pieza que me adaptaron en la ortopedia Nervión, con la que los pies me quedan perfectamente sujetos y no se me escapan.

A este infortunio, se le añade el hecho de que la Cruz Roja lleva varios días sin dar su servicio de transporte que me facilita “cumplir mi agenda semanal”, sin informar sobre la fecha de su reincorporación. Así  que, ante semejante coyuntura de movilidad super-reducida, se agradecen las jornadas “gastrónomo-festivas” que se acumulan en estos próximos días.

Jugando a encontrar diferencias, a ver si encontráis la pieza que falta. Sin ella, me han dicho que es peligroso circular:

2 comentarios sobre “Salsa “cortada””

  1. La culpa fue de las ballestas. Así se llaman las piezas que se cayeron. Según me han contado, parece ser que se ha debido a un defecto de fabricación y lo están subsanando.
    De paso, me han cambiado las dos ruedas traseras por deterioro de los rodamientos. Algo que no me ha entrado en garantía porque las ruedas no van incluidas. Cosa que no me parece bien porque los rodamientos es algo mecánico que no tiene nada que ver con el desgaste de la rueda y que no veo normal que se estropeen en un año y medio que tiene la silla.

  2. Ah! El servicio de la Cruz Roja también ha vuelto a su cauce. Todo hay que decirlo.
    Cruzaré los dedos más todo lo cruzable para que mi movilidad no decaiga, al menos en mucho tiempo, y poder seguir aumentando mi “travesía” autónoma.

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